ORACIONES DE LA NOVENA

Esquema:

  1. Himnos al Espíritu Santo
  2. Coronilla de Renovación
  3. Letanías al Espíritu Santo
  4. Novena al Espíritu Santo (Dada por Santa Cecilia) (Para nueve días de cantos, reflexión y oración)
  5. Acto de Consagración al Espíritu Santo
  6. Oración para los Sietes Dones del Espíritu Santo

 

Para empezar la Novena, empiece diciendo:

En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

  1. HIMNOS AL ESPIRITU SANTO


Ven, Creador, Espíritu amoroso,

ven y visita el alma que a ti clama

y con tu soberana gracia inflama

los pechos que criaste poderoso.

 

Tú, que abogado fiel eres llamado,

del Altísimo don, perenne fuente,

de vida eterna, caridad ferviente,

espiritual unción, fuego sagrado.

 

Tú te infundes al alma en siete dones,

fiel promesa del Padre soberano;

tú eres el dedo de su diestra mano;

tú nos dictas palabras y razones.

 

 

 

Ilustra con tu luz nuestros sentidos,

del corazón ahuyenta la tibieza,

haznos vencer la corporal flaqueza

con tu eterna virtud fortalecidos.

 

Por ti nuestro enemigo desterrado,

gocemos de paz santa duradera,

y siendo nuestro guía en la carrera,

todo daño evitemos y pecado.

 

Por ti al eterno Padre conozcamos,

y al Hijo, soberano omnipotente,

y a ti, Espíritu, de ambos procedente

con viva fe y amor siempre creamos. Amén.

 

  1. Envía tu Espíritu y serán creados.
  2. Y renovarás la faz de la tierra.


 

Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a tu Espíritu para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén

 

  1. CORONILLA DE RENOVACION

(Para ser recitada en las cuentas regulares del Rosario)

Oración al Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de Tu amor. Envía Tu Espíritu, Señor, y todo será creado. Y renovarás la faz de la tierra.

L: Oremos.

Oh Dios, que instruíste los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que animados y guiados por este mismo Espíritu, aprendamos a obrar rectamente siempre, y gocemos de la dulzura del Bien y de Sus divinos consuelos. Por Cristo Nuestro Señor. Amén

Credo de los Apóstoles* (Sobre el crucifijo)…

Padre Nuestro y Ave María* (en la primera cuenta)…

Gloria* (en las 3 cuentas)…

Canto

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, santificado sea Tu Nombre; Venga Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra, como en el cielo.

PRIMER MISTERIO

EL PLAN DEL ETERNO PADRE PARA REDIMIR AL MUNDO ENVIANDO A SU HIJO UNIGÉNITO

(Pausa y Meditación)

Una voz gritó desde el Trono del Altísimo diciendo, “¿A quién enviaré, quién irá a redimir al mundo y les llevará a ellos Mi Reino?” A falta de una respuesta, Jesús, el Verbo Eterno dijo, “Aquí estoy Yo, envíame a Mi Padre.”

Oración: Oh Dios, por los méritos de este misterio, hazme un instrumento de salvación y renovación para el mundo. Amén.

Padre Nuestro y Ave María* (en las cuentas individuales)…

L: Ven Espíritu Santo, ven a mi corazón y llena los corazones de

los fieles.

R: Y renueva la faz de la tierra. (diez veces)

Gloria*… Canto

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, santificado sea Tu Nombre; Venga Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra, como en el cielo.

SEGUNDO MISTERIO

UNA PEQUEÑA NIÑA LLAMADA MARÍA FUE ESCOGIDA PARA SER LA HIJA DE DIOS PADRE, MADRE DE DIOS HIJO Y ESPOSA DE DIOS ESPÍRITU SANTO.

(Pausa y Meditación)

Dios envió Su Ángel a una pequeña niña llamada María en el pueblo de Nazaret de Galilea, para anunciar el nacimiento de Su Hijo unigénito. Al saludo del Ángel, el Espíritu Santo descendió sobre ella, y ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo. Al final, ella dio a luz al Redentor del mundo.

Oración: Oh Dios, por los méritos de este misterio, concédeme la gracia de la pureza y la humildad, para que por la humildad yo aplaste la cabeza de Satanás y por la pureza mi alma pueda ser Tu tabernáculo. Amén.

Padre Nuestro* y Ave María* (en las cuentas individuales)…

L: Ven Espíritu Santo, ven a mi corazón y llena los corazones de los fieles.

R: Y renueva la faz de la tierra. (diez veces)

Gloria*… Canto

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, santificado sea Tu Nombre; Venga Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra, como en el cielo.

TERCER MISTERIO

DIOS REVELA SU HIJO AL MUNDO

(Pausa y Meditación)

Cuando llegó el tiempo, Dios reveló su Hijo al mundo. Primero en su Bautismo en el río Jordán cuando Dios dijo: “Este es Mi Hijo, el Amado; éste es Mi Elegido.” (Mateo 3, 17) Y nuevamente,durante la Transfiguración en el Monte Tabor cuando agregó: “Escúchenlo”. (Mateo 17, 5)

Oración: Oh Dios, por los méritos de este misterio, concédeme la gracia de ser como Tú me creaste, de tal manera que haga las cosas para las que Tú me creaste. Amén.

Padre Nuestro* y Ave María* (en las cuentas individuales)…

L: Ven Espíritu Santo, ven a mi corazón y llena los corazones de los fieles.

R: Y renueva la faz de la tierra. (diez veces)

Gloria*… Canto

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, santificado sea Tu Nombre; Venga Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra, como en el cielo.

CUARTO MISTERIO

JESÚS PROCLAMA EL REINO DE DIOS EN LA TIERRA

(Pausa y Meditación)

Cuando llegó el tiempo apropiado, después de ayunar y de ser tentado por el diablo, Jesús fue a las ciudades del mundo y proclamó el Reino de Dios diciendo: “¡Arrepiéntanse! El Reino de Dios está cerca.” Pasó haciendo el bien y llamando a los pecadores a regresar a Dios.

Oración: Oh Dios, por los méritos de este misterio, concédeme la gracia de proclamar Tu Reino en la tierra con palabras y acciones, para que así Tu Reino llegue pronto a los confines de la tierra. Amén.

Padre Nuestro* y Ave María* (en las cuentas individuales)…

L: Ven Espíritu Santo, ven a mi corazón y llena los corazones de los fieles.

R: Y renueva la faz de la tierra. (diez veces) Gloria*… Canto

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, santificado sea Tu Nombre; Venga Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra, como en el cielo.

QUINTO MISTERIO

EL TRIUNFO EN LA CRUZ

(Pausa y Meditación)

Así como el hombre fue vencido en el árbol; el hombre será redimido en el árbol; para que el árbol que ocasionó la caída del hombre sea el árbol de la resurrección del hombre.” Y Él vino a Su pueblo, pero Su pueblo no lo recibió, más bien, lo arrastraron hasta la montaña llamada Gólgota en donde lo clavaron en la Cruz. En esa Cruz, Cristo anunció su triunfo diciendo: “Todo está cumplido.” (Juan 19, 30)

Oración: Oh Dios, por los méritos de este misterio, fortalece la fe de Tus pequeños en la tierra. Que ellos puedan unirse a Tu Iglesia para vencer al Dragón Rojo para la manifestación de Tu Glorioso Reino. Amén.

Padre Nuestro* y Ave María* (en las cuentas individuales)…

L: Ven Espíritu Santo, ven a mi corazón y llena los corazones de los fieles.

R: Y renueva la faz de la tierra. (diez veces)

Gloria*… Canto

Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, santificado sea Tu Nombre; Venga Tu Reino y hágase Tu voluntad en la tierra, como en el cielo. (3 veces)

DIOS TE SALVE REINA…

Dios te salve Reina y Madre de Misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti clamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, Abogada nuestra, vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos; y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre. !Oh clemente, oh piadosa, oh siempre dulce Virgen María!

L: Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,

R: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo. Amén.

Oremos: Oh Señor Consolador, Don celestial, Amor del Padre y del Hijo. Ven a mi Corazón con el fuego del Amor y purifica los corazones de los fieles. Siembra en nosotros Tus siete dones y deja que el rocío de Tu gracia santificante nutra nuestras almas para cosechar abundantemente Tus Preciosos Frutos en nosotros. ¡Oh poderoso Consolador! Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor. Amén.

LETANÍAS DEL ESPIRITU SANTO

Señor, ten piedad de nosotros Señor, ten piedad de nosotros

Cristo, ten piedad de nosotros Cristo, ten piedad de nosotros

Señor, ten piedad de nosotros Señor, ten piedad de nosotros

Padre, Todopoderoso Ten piedad de nosotros

Jesús, Hijo Eterno del Padre y Redentor del mundo Sálvanos

Espíritu del Padre y del Hijo, vida infinita de ambos Santifícanos

Santísima Trinidad Escúchanos

Espíritu Santo, que procedes del Padre y del Hijo, Entra en nuestros corazones Promesa de Dios Padre Ten piedad de nosotros

Rayo de Luz Celestial Ten piedad de nosotros

Autor de todo lo bueno Ten piedad de nosotros

Fuente de agua celestial Ten piedad de nosotros

Fuego consumidor Ten piedad de nosotros

Caridad Ardiente Ten piedad de nosotros

Unción Espiritual Ten piedad de nosotros

Espíritu de Amor y de Verdad Ten piedad de nosotros

Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento Ten piedad de nosotros

Espíritu de Consejo y de Fortaleza Ten piedad de nosotros

Espíritu de Ciencia y de Piedad Ten piedad de nosotros

Espíritu de temor de Dios Ten piedad de nosotros

Espíritu de Gracia y de oración Ten piedad de nosotros

Espíritu de Paz y de Mansedumbre Ten piedad de nosotros

Espíritu de Modestia y de Inocencia Ten piedad de nosotros

Espíritu Santo Consolador Ten piedad de nosotros

Espíritu Santo Santificador Ten piedad de nosotros

Don de Dios Altísimo Ten piedad de nosotros

Espíritu que llenas el universo Ten piedad de nosotros

Espíritu de adopción de los hijos de Dios Ten piedad de nosotros

Espíritu Santo Inspíranos horror al pecado.

Espíritu Santo Ven y renueva la faz de la tierra.

Espíritu Santo Derrama Tu luz en nuestras almas.

Espíritu Santo Graba Tu ley en nuestros corazones.

Espíritu Santo Inflámanos con la llama de Tu Amor.

Espíritu Santo Enséñanos a orar bien.

Espíritu Santo Ilumínanos con tus celestiales inspiraciones.

Espíritu Santo Inspíranos en la práctica del bien.

Espíritu Santo Concédenos el mérito de todas las virtudes.

Espíritu Santo Haznos perseverar en la justicia.

Espíritu Santo Sé Tú nuestra recompensa Eterna.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, Envíanos Tu Santo Espíritu.

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,

Derrama en nuestras almas el don del Espíritu Santo

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,

Concédenos el Espíritu de Sabiduría y de Pureza.

L: Ven Espíritu Santo y llena los corazones de Tus fieles.

R: Y enciende en ellos el fuego de Tu Amor.

Oremos:

Concédenos, Oh Padre Misericordioso, que Tu Espíritu Divino pueda iluminarnos, inflamarnos y purificarnos; que Él pueda penetrarnos con Su rocío celestial y nos haga fructíficar en buenas obras, por medio de Jesucristo nuestro Señor, Tu Hijo, que Contigo vive y reina en unidad con el mismo Espíritu por los siglos de los siglos. Amén.

TERCER DÍA

Tú, de todos los consoladores el mejor,

al visitar el corazón turbado, concede la gracia de la placentera paz.

DON DE PIEDAD

El don de Piedad suscita en nuestros corazones un filial afecto por Dios como nuestro amorosísimo Padre. Nos inspira, por amor a Él, a amar y respetar a las personas y cosas a Él consagradas, así como a aquellos que están revestidos con Su autoridad, Su Santísima Madre y los Santos, la Iglesia y Su Cabeza visible, nuestros padres y superiores, nuestro país y sus gobernantes. Quien está lleno del don de Piedad no encuentra la práctica de la religión como deber pesado sino como deleitante servicio. Donde hay amor no hay labor.

Léase: Romanos 6, 1-14

Oración:

Ven, Oh Bendito Espíritu de Piedad, toma posesión de mi corazón. Enciende dentro de mí tal amor por Dios que encuentre satisfacción sólo en su servicio, y por amor a Él me someta amorosamente a toda legítima autoridad. Amén.

Padre Nuestro… Ave María… (Una vez)

Gloria … (siete veces)

Acta de Consagración al Espíritu Santo… (Al final de la Novena)

Oración para obtener los Siete Dones del Espíritu santo… (Al final de la Novena)