El Cardenal Antonio María Rouco Varela, Arzobispo Emérito de Madrid (España) concedió una entrevista al diario El Mundo en la que habló de la salud de Benedicto XVI así como de la situación actual de España y el desafío independentista de Cataluña, entre otros temas de actualidad.

Cardenal Antonio María Rouco Varela, Arzobispo emérito de Madrid (España). Foto: Flickr Iglesia Valladolid.

Sobre la crisis independentista de Cataluña, el Cardenal aseguró que “la comunidad eclesial en Cataluña ha mantenido y mantiene básicamente la doctrina de la Iglesia sobre la relación de la persona con el Estado, con la comunidad política” .

También destacó que a pesar de que ha habido excepciones o grupos que pudieran apartarse de esa línea, no le consta “que en general los que ejercen la responsabilidad doctrinal última, o penúltima, (que la última la tiene el Papa) hayan enseñado una doctrina en contra de lo que es la doctrina de la Iglesia al respecto”.

Sobre los sacerdotes que colocaron urnas en las iglesias para votar o para el recuento de votos del referéndum ilegal por la determinación de Cataluña el pasado 1 de octubre, el Cardenal aseguró que “está prohibido por el derecho canónico, por el ordenamiento jurídico de la Iglesia”.

Se trata de un uso profano de un lugar sagrado. Y en este caso, además, implica una actuación que choca con las obligaciones de la Iglesia de respetar el orden jurídico legítimo y legítimamente establecido”, advirtió.

Una valoración que también extendió “a los colegios concertados religiosos que participaron en el 1 de octubre”.

¿Católico e independentista?

Sin embargo, el Obispo de Solsona (España), Mons. Xavier Novell, así como algunos sacerdotes y religiosos catalanes acudieron a votar durante el referéndum ilegal del 1 de octubre.

Por eso, preguntado por si se puede ser católico y defender el independentismo, el Cardenal aseguró que “un católico sigue las exigencias de la conciencia moral, en la que el valor de la justicia y el valor de la caridad ocupan un lugar central, no puede concluir afirmándose independentista, en el sentido de lo que explican los dos documentos de la Conferencia Episcopal Española (CEE)”.

“No debe actuar rompiendo la unidad de una forma unilateral. Si se concibe, pues, el independentismo rigurosamente, es decir, como una forma de romper, en este caso, la unidad de España o de cualquier país unilateralmente, no es conciliable con la conciencia católica rectamente formada”, aseguró el Cardenal.

Apuntó que en el caso de España, “hay incluso razones adicionales, podríamos decir, que tienen que ver con los rasgos más hondamente característicos de su historia, que refuerzan moralmente este juicio”, pero destacó que esta respuesta “vale para cualquier Estado”.

“No puede ser que una parte de los ciudadanos, de una parte de un Estado legítimamente constituido, quieran romper unilateralmente la unidad de la comunidad política. No lo deben de hacer, si viven cristianamente, si viven su vida desde el punto de vista moral y desde el punto de vista espiritual y religioso, en clave de conciencia cristiana, de conciencia católica”, insistió.

La CEE ante los intentos independentistas

El Cardenal también se refirió a la declaración que la CEE realizó el pasado 21 de septiembre sobre el desafío independentista y subrayó que “reconociendo en principio la legitimidad de las posturas nacionalistas verdaderamente cuidadosas del bien común, se hacía una llamada a la responsabilidad respecto del bien común de toda España que hoy es bueno recordar”.

Además afirmó que el actual Presidente de la CEE, Cardenal Ricardo Blázquez, fue claro en la reciente Asamblea Plenaria al hablar sobre la situación de Cataluña y subrayó que “el mantenimiento del orden constitucional garantiza el bien común, y guardar el bien común es un deber moral para los ciudadanos, para todos los que forman parte de una comunidad política. Desde esta perspectiva, fue muy concreto al aludir a la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña”.

Ley de memoria histórica

Sobre la ley de memoria histórica, el Cardenal aseguró que “no es lo más oportuno que se haya podido hacer en el arranque del siglo XXI en España”.

También animó a terminar “esa visión de una historia de España, partida en dos Españas, que no se reconocen mutuamente”.

“No tener en cuenta suficientemente lo que supuso la Transición, su valor -un valor que trasciende lo sociológico y lo político y que alcanza a los fundamentos mismos culturales y éticos de nuestro común camino en el presente y hacia el futuro- o querer revisarlo, de algún modo, ni es oportuno, ni bueno”, aseguró .

La ley de memoria histórica se aprobó en España en el año 2007 y establece medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante los años de la Guerra Civil española (1936-1939) y la dictadura de Francisco Franco, posterior a esta contienda.

La norma obliga a la retirada de monumentos, símbolos o nombres de lugares públicos establecidos después de la Guerra Civil española y relacionados con ella.

Se trata de una ley controvertida ya que favorece una ideología y no la reconciliación de los españoles.

A pesar de que los monumentos relacionados con la Iglesia Católica quedan fuera de esta ley, en su aplicación real no se ha respetado

Papa Francisco y Benedicto XVI

En la entrevista aseguró que calificar al Papa Francisco como “progresista” es una categoría que quedó superada hace años.

“Hablar ahora de posiciones conservadoras o de posiciones progresistas en la Iglesia relacionadas con las verdades fundamentales de la fe, yo creo que no se puede hablar”, asegura.

El Cardenal mantiene una estrecha amistad con Benedicto XVI, con quien se encuentra “de vez en cuando”. Sobre la salud del Papa Emérito, el Cardenal asegura que actualmente se encuentra “mejor que en junio del verano anterior, no en la movilidad, pero sí en el estado general, bueno, y en la frescura intelectual, en la frescura espiritual, que es muy propia y muy típica de él”.

Publicado originalmente por ACI Prensa