“Vivir el amor a Dios y al prójimo se convierte en camino de santidad”, aseguró monseñor Rolando Alvarez, al presidir la Eucaristía de la solemnidad de todos los Santos en la parroquia San José, situada en el municipio de Terrabona, el 1ero de noviembre acompañado por el párroco padre Freddy Zambrana.

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El Prelado inició recordando que desde el Bautismo se lleva el sello de ser hijos del Padre, y en esto se encuentra “nuestro ser y dignidad, por lo tanto la santidad en la vida cristiana se completa en la relación con el Señor y la radicalidad a su palabra, esto consiste en hacer del Señor y de su palabra el centro de la vida; el principio rector y lo más importante debe ser él y su palabra”, dijo. Al mismo tiempo agregó que el amor a Dios y al prójimo como Cristo nos amó a nosotros están en el mismo nivel, “por eso amar al prójimo también debe ser principio rector de nuestra vida, este amor al otro que en el acto concreto se vuelve caridad y para no quedarse en discursos el amor debe ser llevado a actos”.

“Seguramente nosotros no tendremos la gracia de ser Santos de altar pero si podemos ser Santos de la vida diaria teniendo al Señor como centro de nuestro existir y permitiendo que su palabra nos guíe haciendo obras de caridad y amando al prójimo como Cristo nos amó a nosotros”, explicó monseñor Alvarez, pero también aclaró que la persona que vive en relación amorosa con Dios pero no con el prójimo, vive la santidad a medias y se queda con una fe vertical, intimista y aislada de los demás.

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Por eso “debemos pedirle al Divino Espíritu que esto del amor al prójimo cale en nuestros corazones… No se puede ser cristianos mediocres y no tengamos miedo de pedirle al Señor ser Santos aunque pensemos que por nuestro pecado y debilidad la santidad no va con nosotros y es para otros. La fiesta de hoy nos recuerda que si es posible ser Santos, no olviden que es un engaño del demonio pensar que por nuestro pecado es imposible ser Santos, y no se trata de dejar de ser pecadores, sino a diario vivir la radicalidad de la fe cristiana amando a Dios y al prójimo. Hoy el Señor nos invita a vivir la santidad y un día nos permitirá ser Santos con radicalidad”, indicó.

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Finalmente deseó que esta fiesta nos ayude e ilusione a ser Santos, no de altar, sino que viviendo con radicalidad la fe cristiana salgamos convencidos que la fe y la caridad son caminos a la santidad.

A continuación se desarrolló la procesión con las imágenes de los Santos patronos de las comunidades.

Publicado originalmente por Diócesis de Matagalpa